Katz

Ayer mientras me disponía a ir a casa de @TheSamael para jugar videojuegos y tomarnos un par de cervezas, me di cuenta que era imposible encontrar un taxi disponible en la calle y que los teléfonos de las bases estaban ocupados en todo momento (Ya les he dicho que estamos en fiestas, relaciónenlo ustedes, flojos). Así que decidí ir caminando a la base de los taxis que está en la plaza para tomar uno allá directamente (Grave error). Lupita y Tuppy estaban conmigo, ellos también iban a la plaza y así nos fuimos todos, salte de emoción en las calles, nomás abriendo los ojos para ver si de pura suerte dábamos con un taxi.

Pues resulta que estábamos a medio camino y fue cuando Lupita vio algo, que no era amarillo ni tenía llantas. Era más bien peludo y con patas.  Es más, eran dos.

Dos hermosas gatitas.

Ni tan hermosas, pero sí muy gatitas.

No tendrán mucho de haber nacido, supongo, pero estaban asustadas debajo de una camioneta y bueno, tanto a Lupita como a Tuppy y a mí, nos agradan bastante los felinos, así que no tardaron en blasfemar “Valdi, están solitos, llévatelos a tu casa, ándale, ándale, en lo que encontramos casa para ellos”. Es bastante obvio que a este tipo de gatos uno nunca les encuentra dueño, pero de todas maneras acepté.

Y los fuimos a llevar a mi casa, les serví leche y nos regresamos a la plaza, para tomar el taxi e irme a jugar.

La caseta tenía una fila como de quince personas esperando taxi. Así que me fui a otra calle a buscar taxi. Y apareció, y tuve suerte, y me llevó.

Hoy que me desperté, estuve jugando con las dos gatitas un rato, quieran o no, son divertidas.

Las dejé que vagaran por la casa, para que pues… se les quitara la ansiedad.

Y una gatita se me perdió.

Para ser sinceros, era la gatita menos bonita. Entonces, no angustia mucho. Aparte, era medio arisca y agresiva. No le gustaba que la acariciara.

Y debo de buscarle nombre a la gata que tuve por menos de un día.

Pero acá sigue su hermanita, que es una chulada.

Y así es como yo vine a contarles la historia nada divertida de por qué ahorita tengo una gata como mascota, y que tampoco tiene nombre.

Aquí las gatas. La gris con blanco es la que se quedó, la que más me gusta.

Ah, y sólo por formalidad… se regalan gatitos.

Una respuesta a esta entrada.

  1. [...] historia comenzó en este post, no recuerdo la fecha exacta en la que encontré a los gatos, pero sí la hora, eran las ocho [...]

    Responder

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 140 seguidores